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Entrevista con nuestra directora: Carla Wolff

Actualizado: 1 jun 2022

Una mujer sensible, polifacética y apasionada.


El jueves 4 de noviembre del 2021, tuve el privilegio de ser recibido por nuestra querida directora del Instituto Mexicano de la Pareja, la Dra. Carla Wolff.


Me recibe en su oficina del Instituto, con su sonrisa que la caracteriza, con esa presencia que impone, con elegancia y sobre todo con tanto cariño y amor, que quisieras ir a visitarla cotidianamente por su luz y la energía que irradia, su carisma que conquista y su humildad como ser humano.


Acompañada de dos de los cuatro perros que actualmente adopta y que los siente como ángeles en su vida, que le recuerdan lo que significa el respeto. Me cuanta que ama a toda la naturaleza, las nutrias, pericos, pájaros, gatos e incluso las hormigas, pero le han llegado del cielo los perros.


Esta es Carla, una mujer sumamente espiritual, la cual, me confiesa que a través de una experiencia extra-normal y esotérica logra conectarse aún más con la divinidad. Se queda pensando cuando le pregunto quién es ella, porque no es de las personas que te contestarán algo superficial y muy cuidadosamente y sin caer en la soberbia se describe como “una mujer sensible, polifacética, apasionada por la vida, por un mundo espiritual, por un mundo creativo”. Me comenta que está convencida en querer hacer miles de cosas en áreas de su vida como la creatividad, pasión, libertad y de contagiar a quien esté a su lado para que haga lo mismo en su vida. Que no se le acaben sus sueños y que siempre tenga algo nuevo, que logre pensar que tiene en su vida y como desarrollarlo.Así es Carla, pensando en cómo animar al prójimo hacia un cambio y una forma de alentar y explotar el potencial oculto que tenemos dentro. En su área íntima nos cuenta que es una madre dedicada y que es una apasionada de la vida.


Me cuenta que con sus tres hijos tenía una tarde especial con cada uno para darle su propio espacio y atención y lo mismo pretende hacer en el Instituto. El poder dar atención a cada alumno con su propio espacio le es de suma importancia, ya que cada uno tiene su sueño personal y diferente. Por eso somos una familia, puede contagiarnos tanto a alumnos como a maestros de la creatividad de la vida; “quiero tratarlo (al Instituto) como yo vivo a mi familia”.


Cuando le pregunto sobre el trabajo de ser directora, me contesta que es “multi-usos”, porque, así como realiza y crea nuevos proyectos y está totalmente metida en la parte académica también motiva a la gente a crecer y atiende a cada alumno con sus cuitas diarias o problemas tanto académicos como personales, está al tanto del control escolar, contrata a maestros a nuevos docentes.


Si bien siente que es un poco hiperactiva con tantas actividades, dedica tiempo a cada una y no por tener tantas deja desprotegida algún área. Lo metaforiza a “tener cajoncitos” para saber y tener ordenadas las áreas que se requieran en el momento deseado, y se da la tarea de abrir todos lo “cajones” y nunca dejarlos cerrados. Carla nos habla de la importancia de tener un equilibrio preciso en la vida y obviamente en el manejo del instituto.


Indago qué tan complicado es ser directora, y en algún momento pensé que la estoy incomodando, pero muy fiel a sí misma me contesta que: “sí es complicado, pero muy apasionante, ya que son retos importantes."Aunque no siempre logramos ver o reconocer el gran trabajo que Carla realiza, ella me cuenta que se reconcilia con su propio ser y viendo ella misma su trabajo sin tener la necesidad de que sea reconocido.


Cuando se refiere al instituto lo llama “la familia IMP” y la razón es que AMETEP tiene el tamaño de una familia y espera que, aunque crezca mucho siga ese sabor de familia. Le gusta integrarse con todo y ver lo que pasa con cada uno, seguir el proceso de crecimiento de los alumnos de manera personal, al igual que lo hace con sus hijos.



Carla comparte que "en la vida no logramos ver el esfuerzo verdadero del otro y solo lo vemos de manera superficial, justamente de eso se trata nuestro trabajo personal, de hacer conciencia y ver el mundo de manera menos egocéntrica." (una gran lección para nuestro crecimiento personal…).


A veces tiene momentos difíciles en la toma de decisiones como directora, pero lo hace con calma y con la determinación de hacerlo siempre por el bien común. Si se equivoca lo vuelve a intentar.


Le pregunto si se considera una mujer fuerte y me contesta afirmativamente, ya que se necesita fuerza para la dirección, de lo contrario muchas decisiones “te doblarían”. No se debe confundir la fuerza con la agresión sino tomarlo como una expresión de solidez y de firmeza, ya que no se necesita gritar para poder contener.


Mientras la entrevisto, siento que Carla ama mucho a los alumnos del Instituto, y cuando se lo pregunto me contesta que efectivamente así es, quizá se identifica o los siente más cercanos a algunos porque se acercan más, pero en definitiva quiere a todos ya que la hacen crecer y le dan la oportunidad de hacer lo que más le gusta.


Me cuenta que le da una inmensa alegría ver cuando un alumno se gradúa ya que ve la transformación y trabajo personal que cada alumno necesitó en cada área de su vida para lograrlo. Todavía le da más gusto verlos cuando pasa cierto tiempo y ve lo que están haciendo con sus vidas y a cuántas vidas transforman.


“Soy una apasionada de la transformación” dice Carla, cada persona que se transforma genera “olas kármicas” que contagia a cada vez más personas que hacen lo mismo y eso la enorgullece mucho.


Cuando un alumno deja sus estudios en en Instituto, Carla vive su decisión con respeto, veneración y admiración por la decisión de encontrar su camino personal, ya que quizá todavía no sea su momento o que el camino era por otro lado o en otro lugar y también lo aplaude, "cada uno tiene su propio camino", dice.


Carla presume mucho a sus alumnos y sonríe con mucha satisfacción cuando me lo dice, le gusta lo que hacen y le encanta cuando comienzan a formar parte del profesorado. Cuando le pregunto por los profesores del Instituto me confiesa que se le hace agua lo boca cuando habla de ellos, siente que la comunidad IMP tiene el gran privilegio de tener un profesorado verdaderamente excepcional y único. Dice que la energía hermosa de cada uno de ellos atrae a más gente con esa calidad. Cada uno aporta, transforma y convierte en una comunidad rica tanto en transformación, como en aportación hasta en gozar y reír. Le encanta ver como a veces el profesorado se selecciona solo a través de la misma comunidad y el propio alumnado va haciéndose poco a poco parte de este. Es lo más bonito del Instituto que los propios alumnos se conviertan en profesores, eso no tiene precio ya que se ven los frutos de la transformación, y sin querer, me confiesa que es uno de los secretos del IMP.


Llegada a la mitad de la entrevista confronto a Carla, sobre cuál es su receta para no caer en el Ego, ya que como se dieron cuenta, queridos lectores, nuestra directora nos habla de la comunidad y el mérito del profesorado y del alumnado… ella se ríe y me contesta que cree mucho en la congruencia, “si tú tienes un camino espiritual tienes que ser congruente, no nada más lo puedes tener en tu cabeza” y continúa, “así como aterrizas proyectos también aterrizas tu parte espiritual”. Pretendo ser “congruente con lo que creo”, finaliza.

Cuando le pregunto entonces como podemos llegar al camino de la congruencia se ríe, pero inmediatamente se concentra y nos comparte que cree que hay que trabajar y cuestionarse día a día, viendo que uno no está solo. Nos hace partícipe de una experiencia espiritual a la edad de 29 años que ha marcado la pauta en cómo actuar en su día a día y cómo quiere ser. Al pasar por una muerte clínica y negociar con sus Maestros espirituales para poder regresar a la vida ofrecee entre otras cosas el “no juzgar y el entender el todo, que todos somos uno …”


Carla además de ser directora, disfruta mucho de corazón la clase presencial de meditación que imparte ya que le encanta poder compartir cómo encontrar paz y los principios para obtener y conseguir la congruencia. Además le permite ver al alumnado desde otro lugar y ser partícipe de su transformación.


Le pregunto si es vulnerable a algo, suspira y me contesta que es la vulnerabilidad es parte de todos nosotros. Me revela que verdaderamente en todas las áreas de su vida es vulnerable. Tanto en su maternidad, como en las decisiones del Instituto y en el escenario.

Carla me dice que aspira a esta congruencia, al aceptarse como es, con las fortalezas y con las debilidades, a llevar a cabo en su vida lo que predica ya que es lo más difícil para el ser humano y me recalca que quiere "llegar al nivel en el que lo que creo y digo sea lo que yo haga en mi vida…”


Una vez que me abrió la puerta hablándome del escenario, aprovecho para que me cuente más de su faceta desconocida que es la música. Me cuenta que toda su vida quiso cantar y dedicarse al mundo artístico y su madre q.e.p.d. en aquel tiempo no la dejaba.




A su mamá la considera una gran maestra de vida, compañera fiel, y un hermoso ser humano que, está segura volverá a encontrar y siente espiritualmente en cada momento. Si bien, cuando era jóven no quería que tomara el camino de la música, fue su primera fan y la acompañó de la mano desde el inicio de su carrera artística. Ella era quien la alentaba en momentos de crisis diciéndole “da un último jalón”, haciendo que Carla no se retirara de la música que tanto ama.


Hoy en día agradece aquella decisión de su madre porque pudo conocer otros mundos y ser una madre y esposa totalmente dedicada. Logró estudiar administración internacional, psicología clínica, la maestría en desarrollo organizacional y doctorado en psicoterapia avanzada. Siente que la vida le ha dado una segunda oportunidad de dedicarse al arte y conciliar ambos mundos.


Es una historia (al menos para mí) muy inspiradora, ya que una tarde que compartía con su hijo Andrei, él le dice que quiere tomar una clase de canto con ella. Me relata que eran las tardes más divertidas que tenía ya que al acabar la clase cantaban en el coche “a todo pulmón”, mientras estaban atorados en el tráfico…


Carla confiesa que ya siendo directora del instituto, sentía esa necesidad de cantar y de integrarlo a su vida, pero le temía a la crítica y aunque le costó mucho decidió ser congruente consigo y "aceptar que esa soy yo", dejar de tomar en cuenta el juicio y ser libre. Lo importante es que yo no juzgue a los demás.




A veces, tendemos a pensar que el director debe ser serio y que el arte es banal, quizá a los ojos de algunos, esos dos mundos no se hablen, pero para Carla hay una relación directa entre la psicología y la música, “ya que es un mundo de pura emoción y al conectarse logras transmitir al igual que el trabajo del terapeuta” me explica.


Comienza en un coro en el mundo de la ópera y luego se dedica a su proyecto personal. Ahí es donde ha logrado expresar su propia visión e interpretación. En 2012 grabó su primer disco y en la actualidad en 2021 ya está grabando su quinto disco. Su última grabación se conforma de canciones de su propia composición. Nos comparte que tiene un programa semanal, en su página de FB, Carla Wolff, el cual cuenta con más de 70 transmisiones en vivo.


Lo podemos disfrutar cada sábado a las 7:00 p.m. en Facebook y YouTube donde da un concierto en vivo y en ocasiones, cuenta con invitados especiales.


Ahí Carla, les pide a los espectadores que se conecten con el arte y la música y en definitiva su canto tiene que hacer sentir y transformar. Me platica que en el momento de cantar solo canta y se conecta, todo lo demás no le es importante en ese momento, solo busca la conexión espiritual entre ella y su público. En el escenario se siente privilegiada de poder hacer lo que le gusta. Cantando se eleva espiritualmente y se conecta con una energía muy especial hasta sentir el “no existir”.


Son muchas combinaciones de energía de diferentes personas, públicos, escenarios que hacen una multiplicidad eterna de combinaciones mágicas. Carla nos platica que le pasa lo mismo en la oficina al recibir alumnos extasiados o tristes y poder ayudarlos al menos a cuestionarse. “Tú eres sin que te vean”, me dice Carla, hasta me confiesa que canta solita en la regadera, es donde entrena y disfruta. “Eres – es la parte autentica de vivir”.


Me revela que tiene un proyecto a largo plazo de crear nuevos programas en el Instituto que unan el arte con la psicología. Pero el proyecto que es más tangible y que en cualquier momento podrá hacerse realidad es el del doctorado.


Finalmente le pido que me conteste en una o dos palabras, y vaya lo divertido que fue, sobre los siguientes temas y personajes:


Jung – transformación

Meditación – paz

Yoga – energía en movimiento

Hijos – mi éxtasis

Mariano Barragán – gran Maestro de vida

Música – pasión eterna P

olítica – necesaria (y se ríe)

Comida favorita – tailandesa

Pasatiempo favorito – bordar

México – alegría


Le agradezco mucho su tiempo y paciencia para esta larga entrevista y humildemente ella me agradece a mí por disfrutar tanto de hablar de temas profundos e importantes, porque así es Carla, una mujer que no se cansa de reflexionar, de cuestionar, y de querer crecer.




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