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¿Qué es la musicoterapia?

El término música proviene del griego y significa “el arte de las musas” , que encarnaban las diferentes artes en la Mitología. El origen de la música es desconocido. Podría suponerse que inicialmente se utilizaba la voz o la percusión corporal, posiblemente en un momento similar a la aparición del lenguaje. En el hombre de Cromañón, antecesor del Homo Sapiens, se observa un desarrollo del hemisferio derecho cerebral que varios científicos sugieren que pudo favorecer la creatividad e imaginación utilizada en su expresión del arte.


La música tiene la capacidad de producir efectos en el ser humano en todos los niveles: biológico, psicológico, intelectual, social, espiritual, de lo que podemos dar cuenta en nuestras propias experiencias con la música. Esta huella en los humanos la vuelve universal. La música puede impactar a los habitantes de todo el planeta, aún con diferentes idiomas, culturas, edades y volverse una experiencia personal para cada individuo. En estas características reside su valor terapéutico.




El uso de la musicoterapia científica es reciente, empieza en el siglo pasado. Dar una definición única y universal resulta complicado, ya que es demasiado amplia para ser contenida en una sola filosofía, modelo de tratamiento, contexto clínico o individual, por eso existen tantas definiciones. A manera de guía señalo la de la Asociación Estadounidense de Musicoterapia: “La musicoterapia es el empleo de la música para alcanzar objetivos terapéuticos: la recuperación, conservación y mejoría de la salud mental y física” (NAMT, 1980). Esta definición no es universal y casi todas las asociaciones de musicoterapia del mundo han creado la propia.


El avance de la musicoterapia a nivel internacional lo podemos apreciar en la cantidad de Congresos Mundiales que agrupan a mas de 38 países del mundo. Este avance se debe a que la formación de musicoterapeutas tiene lugar en la Universidad (desde hace más de 40 años atrás). En la actualidad hay cerca de 200 universidades que imparten la carrera o cursos de posgrados o master de musicoterapia.


La música puede ser utilizada en diferentes actividades y medios (centros hospitalarios, de rehabilitación social, geriátricos, aulas de educación etc.) y de diferentes formas: escuchar, tocar, cantar, bailar, etc.), sin embargo, no todas pueden considerarse musicoterapia. Para poder considerarla musicoterapia la actividad debe formar parte de un proceso terapéutico que tenga bases sólidas, es decir que se aplique en el marco de una teoría psicoterapéutica. Las teorías más representativas que se aplican en musicoterapia:


1. Teorías psicoanalíticas – Freud, Jung, Klein, Reich, Fromm, etc.

2. Teorías humanísticas y existenciales – Maslov, Rogers, Frankl, etc.

3. Teoría gestáltica – Perls, Zinker.

4. Otras terapias – análisis transaccional, psicoterapia interpersonal, etc.


No obstante, por sí misma está siendo utilizada especialmente en el medio hospitalario a nivel auxiliar de manera terapéutica. Entre su multitud de usos está el reducir ansiedad antes de cirugías, maximizar los efectos de la medicina para el dolor, facilitar la relajación durante el trabajo de parto y alumbramiento y apoyar en el cuidado materno en la atención al recién nacido en cuidados neonatales.


La musicoterapia puede utilizar métodos pasivos o receptivos y métodos activos o creativos. Los métodos activos, implican una acción visible como tocar, bailar, cantar. Por el otro lado, los pasivos no utilizan acción externa o física, solo la audición musical, pero supone una actividad interna que provoca movimiento de imágenes y contacto con emociones. Aquí encontramos el método receptivo de Jost, el método Bonny de imaginación guiada con música GIM o la técnica de los viajes musicales de Cid- Posch, entre otros. En los activos podemos numerar: improvisación musical de Schmoltz, método Orff -Schulberg, psicodrama musical de J. J. Moreno entre otros.


Lo que hace única a las intervenciones de musicoterapia es que siempre incluyen a la música y al terapeuta que actúan como co-terapeutas en el proceso. El trabajo se puede realizar completamente con música sin intervención verbal, o se usa el dialogo para guiar, interpretar o profundizar en la experiencia musical.




El terapeuta emplea lo que emerge para trabajar y resolver las necesidades terapéuticas del paciente. La música hace su parte poniendo en relieve algunas de sus cualidades, como el poder de proyección de nuestros sentimientos y conflictos a través de ella así logrando un efecto catártico al poder descargarlos. El trabajo es sistemático porque se orienta a los objetivos, no es una experiencia azarosa y no planificada. La psicología trata de describirnos sentimientos humanos pero las palabras fallan en su descripción por ser delimitada. En cambio el lenguaje sonoro en el que domina lo emocional sobre lo intelectual nos ayuda a evocar , provocar y despertar sentimientos de amor, odio, tristeza, temor, alegría, angustia etc. Esto gracias a la forma simbólica del lenguaje que puede estar lleno de matices que tiene la posibilidad de expresar opuestos simultáneamente, anhelos, conflictos, recuerdos, carencias conscientes o inconscientes.


Esta es una breve descripción del mundo de la musicoterapia, una herramienta que puede complementar el trabajo terapéutico y que cada día se está experimentado con más fuerza y en diferentes medios. Es fácil suponer que un factor que influye en su expansión es el hecho de que sin ningún entrenamiento nosotros hemos sentido el efecto de la música en algún punto de nuestras vidas y podemos confiar en ella.

La música es una terapia. Es una forma de comunicación mucho más poderosa que las palabras, mucho más inmediata, mucho más eficiente.

- Yehudi Menuhin

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